BUENA TEMPORADA DE BECADA EN NAVARRA

EL 70% DE LAS CAPTURAS FUERON DE JOVENES, LO QUE INDICA QUE HUBO UNA BUENA CRÍA

La limitación de días de caza de la perdiz en nuestra Comunidad está ocasionando que muchos cazadores se esté pasando a la caza de la becada, una de las modalidades de caza menor de migratorias que con más asiduidad están practicando sus cazadores, tanto por la belleza de los bosques donde se practica, como por el trabajo de los perros de muestra que se utilizan para ello, principalmente Setters, aunque sirve cualquier perro de pluma que aguante la muestra.

Demostrado con los estudios, anillamientos y seguimiento por radiosatelite, la mayor parte de las becadas empiezan a llegar llegan a Navarra a finales de octubre o principios de noviembre, procediendo la mayor parte de ellas, tras haber recurrido miles de kilómetros, de Europa del Este y los países bálticos donde crían, quedándose muchas de ellas invernando en la península hasta regresar a sus lugares de origen en la época de la contrapasa.

 

 

Tal como nos adelantaron meses antes David Lizaso de ABN y Miguel Minondo del CCB, la cría de esta especie el año anterior fue bastante buena y dentro de los parámetros de normalidad, manteniéndose las poblaciones en parámetros de estabilidad. Ello ha conllevado que en su anual devenir migratorio esta temporada hayan arribado a Navarra un buen número de ejemplares, y por consiguiente, unas jornadas de caza que han disfrutado nuestros cazadores, demostrando con ello que se está haciendo un aprovechamiento sostenible de la especie, cuyo cupo es de un máximo de tres ejemplares por día.

ADECANA, lleva muchos años colaborando con los compañeros del CLUB DE CAZADORES DE BECADA CON PERRO “ CCB”, de la cual es socia manteniendo con ella un Convenio de Colaboración a través del cual difunden los diferentes proyectos y trabajos que llevan a cabo estos especialistas en la gestión y el estudio de esta especie migratoria que tantas pasiones despierta en los cazadores navarros, entre los que destaca la novedad de este año de “La Casa de la becada” en Garralda, que es en definitiva la idea de unos apasionados de las especie hecha realidad, una reserva de la becada creada por y para los cazadores, donde se practica una “caza sin muerte” de esta especie destinada a los enamorados de la arcea, de su estudio, de sus costumbres y migraciones, y del disfrute con los perros de muestra.

Resumen de la temporada

Tras ponernos en contacto con su delegado en Navarra de CCB Miguel Minondo y antiguo presidente de la misma, al que agradecemos la información que nos da todos los años, nos hace un resumen de cómo ha transcurrido esta temporada.

En cuanto a la temporada de caza de becada en Navarra que ahora termina y si atendemos a los datos de los becaderos navarros del CCB colaboradores del “Proyecto Becada”, en general podemos calificarla de muy buena, siendo la tercera de la década con mayor abundancia de ejemplares en los montes navarros y un 15% por encima de los valores medios para este periodo. Al contrario de lo que venía produciéndose en años anteriores, el pasado otoño se mostró húmedo en grandes áreas del territorio, por lo que los bosques se encontraban en perfectas condiciones de acogida para las becadas que emigraron en noviembre. A mitad de este mes ya se notó una entrada importante de sordas en el oeste de la Comunidad Foral, con abundantes capturas en la Sakana y Tierra Estella. A partir de entonces la llegada de estas limícolas se produjo a cuentagotas y las mayores densidades se detectaron en los montes del Prepirineo. Con la irrupción del frío y la nieve en Navidad las becadas fueron bajando paulatinamente a zonas más protegidas y templadas, siendo los sotos de la Ribera los más favorecidos durante el mes de enero.

 

 

En la otra cara de la moneda, la zona Cantábrica de Navarra se ha mantenido al margen de esta abundancia de becadas y lo habitual por allí ha sido que los becaderos se quejen de la poca presencia de las damas de pico largo.

Por otro lado, si nos fijamos en la proporción de jóvenes en el total de capturas analizadas nos encontramos ante un valor llamativamente alto del 70%, lo que sugiere que el pasado verano las becadas encontraron unas buenas condiciones para la cría en sus cuarteles del Norte de Europa y además las corrientes migratorias les han ayudado a llegar a nuestro territorio.

Tal como ocurre últimamente su comportamiento cada vez es mas esquivo.

Uno de los factores que ya se viene observando en los últimos años y que durante esta campaña se ha acentuado incluso más es el comportamiento esquivo de las becadas, aguantando muy poco la muestra de los perros y levantando el vuelo como mecanismo de defensa ante la mínima señal de peligro.

Record de becadas anilladas por el “Grupo Scolopax”

En cuanto a la información de los anilladores del “Grupo Scolopax”, lo datos de abundancia obtenidos también apuntan a una buena campaña, con récord de becadas anilladas, a falta de redondear la cifra en los dos meses que restan hasta completar la campaña. Como curiosidad ha llamado la atención el alto peso medio de las becadas anilladas, lo que confirma que en general estas aves han encontrado abundancia de lombrices en nuestros bosques y praderas.

Incidencia del confinamiento en su aprovechamiento

Por último, cabe destacar que en el contexto de los tiempos que nos están tocando vivir, esta pasada temporada ha resultado extraña, ya que por un lado en algunos cotos ha habido menor presión de caza al no poder acudir los becaderos foráneos debido al cierre perimetral de las distintas Comunidades. Sin embargo en otros cotos los becaderos apuntaban en el sentido contrario, debido a que cazadores locales que normalmente acuden a cotos de Aragón y Castilla y León en esta ocasión se han visto obligados a cazar en su coto del pueblo, produciéndose una mayor masificación en ciertos momentos.